Condiciones Generales

  1. Sé educado y respetuoso.
  2. Para una experiencia agradable, comunica tus necesidades, lo que te gusta y lo que no te gusta. Las señoritas no pueden leerte el pensamiento.
  3. Dúchate y asegúrate de enjabonar y lavar bien tus zonas erógenas. Si una señorita acude a tu casa, estaría bien disponer de una toalla y jabón para ella.
  4. No consumas demasiado alcohol o droga. El alcohol y las drogas también pueden afectar a tu capacidad de juicio y desatar la agresividad. No permitimos los comportamientos agresivos.
  5. Sé claro y conciso sobre el servicio que quieres y sobre la cantidad de dinero que estás dispuesto a gastar.
  6. Paga por adelantado y procura que las señoritas no tengan que pedírtelo. Sé discreto, por tu seguridad y la de las chicas. No olvides que los precios no son negociables.
  7. Respeta el límite de tiempo fijado. Si quieres prolongar la duración del servicio habla con la señorita.
  8. Es necesario que lleves contigo condones y lubricante hecho con agua. En general, las señoritas tienen sus propias provisiones, pero siempre es bueno que lleves preservativos contigo, por si acaso.
  9. No generes enfrentamiento por causa de los preservativos. Se utilizan para tu protección y la protección de las señoritas. Son tan necesarios tanto en el sexo oral como en el sexo vaginal o anal. La utilización del preservativo no es negociable.
  10. Palabras y expresiones tales como «fuerte/suave», «impetuoso/tranquilo», «rápido/despacio» tienen significados diferentes para cada persona. Sé preciso sobre el sentido que estas palabras tienen para ti.
  11. Si quieres mantener una conversación erótica, decir guarradas o utilizar determinadas palabras durante el servicio, háblalo al principio con la señorita. Es esencial llegar a un acuerdo con la señorita en cuanto a la utilización de estas palabras y respetar su decisión y sus límites. Las señoritas pueden sentirse cómodas con unas cosas y con otras no.
  12. Recuerdas que las señoritas son personas y debes tratarlas con respeto.
  13. Sé tu mismo. Las relaciones cliente/señorita se construyen sobre una base de confianza. No te preocupes si careces de experiencia, ellas son profesionales y están para ayudarte. Expresa tus deseos y tus límites sin tabúes y así sabrán cuáles son tus necesidades o fantasías.
  14. Nunca presupongas nada, siempre es mejor hablarlo todo. Siéntete cómodo y si tienes preguntas, hazlas.
  15. Es absolutamente inaceptable ser irrespetuoso y violento con un una señorita. Estos comportamientos son agresiones: infracciones criminales punibles por la Justicia.